RESTAURANTE BOSCO DE LOBOS…Y MIS PAPPARDELLE?

Agosto en Madrid aunque no lo parezca tiene algo positivo… que los atascos y hordas de gentes llenando los restaurantes desaparecen temporalmente. Por eso el otro día bajamos y aprovechamos para ver una exposición, unos barecillos y a re-cenar en Bosco de Lobos, el restaurante italiano del COAM.
En una palabra os lo resumo: decepción. Y lo es más aun porque volvía después de unos años y una primera visita muy grata.
Las dos cosas que menos nos gustaron, la comida y el precio. Y tiene delito la cosa porque podía serlo todo (por ubicación, decoración, la atención de su personal) y se queda en un triste aprobado.
Como os digo, el local maravilloso para cualquiera a quien le guste un poquito la arquitectura, de estilo moderno, con la cocina vista, amplias cristaleras y una zona que emula una biblioteca con interesantes libros de arquitectura. La estructura se encuentra en medio de un jardín, de manera que parece una cabaña en pleno bosque nórdico ideal para cenas románticas de parejas. Y todo esto en una ubicación inmejorable, en Chueca, un oasis en pleno centro de Madrid.
La cocina sin más… La primera vez cenamos pasta y aun recordaba yo esos deliciosos pappardelle con ragú de carne al vino tinto…O las fresas en su jugo con helado de mascarpone. Pero ya no están en la carta. En esta visita no acerté con mi plato de pasta (fettuccini nero con gamba roja y calamar), que no estaba malo pero tampoco nada espectacular. La pizza (trufa negra y yema) en cambio sí estaba bastante rica, con la masa fina en el punto que a nosotros nos gusta pero, la verdad, las hemos probado igual de ricas bastante más baratas.
Eso sí, nos quedamos con ganas de probar las croquetas de berenjena y la pizza negra de calabaza y queso de cabra con pistachos, que según dicen los “entendidos” están bastante ricas. Será pa la próxima, si llega a haberla.
Lo dicho, bonito, muy bonito pero bueno mas bien normal y de barato na de na. Y ahora nos vamos de crucerooo..Mua!
